A la pseudo progresía le irrita sobremanera perder el monopolio de la vulgaridad, la provocación y el desprecio de la infancia propio de toda paganería social.
Estas son reflexiones del momento, que ni son impositivas, ni excluyentes, ni absolutas, ni definitivas, ni ofensivas, ni destructivas... Simples herramientas, como las propias palabras.
Si lo que se encuentra arriba fuera más importante que lo que se encuentra abajo, entonces todos los hombres pensarían con la cabeza, y no con la picha.
Relacionar la falta de virilidad con el afeminamiento da noticia de la jerarquía machista que inconscientemente rige las relaciones sociales. (También lo da el matiz peyorativo de la propia palabra "afeminamiento").